lunes, noviembre 16

La heroína de la familia


Mi mujer me ha pedido que transcriba esto inmediatamente al blog. Abajo explico la razón.


LA HEROINA DE LA FAMILIA
[Tomado de una alocución del Papa Pio XII en la audiencia del 20 de Agosto de 1941]
Y, sin embargo, la fuente, el alimento y el sostén de la alegría y de la paz en la familia ha de ser la mujer, la esposa, la madre. ¿No es ella la que aumenta, estrecha y une en el amor al padre con los hijos; la que con su afecto en cierto modo compendia en si toda la familia, a la que vigila, guarda, protege y defiende?. Ella es el cántico de la cuna, la sonrisa de los niños sonrosados y vivaces o llorones y enfermizos, la primera maestra que les enseña el cielo, la que hace postrar a sus hijos e hijas ante los sagrados altares y la que a veces les inspira los más sublimes pensamientos y deseos.
Dadnos una madre que sienta en lo profundo de su corazón la maternidad espiritual no menos que la natural, y Nos veremos en ella la heroína de la familia, la mujer fuerte, a la cual podréis ensalzar con el cántico del rey Lamuel en el libro de los Proverbios, diciendo con él: "Se reviste de fortaleza y de gracia y se ríe de lo por venir. Abre su boca a la sabiduría, en su lengua está la ley de la bondad. Vigila ella misma a toda su familia y no come su pan en balde. Álzanse sus hijos y la aclaman bienaventurada, y su marido la ensalza".
Y permitid que demos a la madre y a la mujer fuerte otra alabanza, al alabanza del heroísmo en el dolor, como corresponde a la que con frecuencia, en la escuela de la desgracia, de la aflicción y de la pena, es más impávida, intrépida y resignada que el hombre, porque el amor sabe aprender el dolor. Contemplad las piadosas mujeres del Evangelio que siguen a Cristo cuidándole con sus bienes, y que en el camino del Calvario le acompañan llorando hasta la Cruz. El corazón de Cristo es todo misericordia para las lágrimas de la mujer; bien lo supieron las afligidas hermanas de Lázaro, la desconsolada viuda de Naím, y Magdalena cuando lloraba junto a su sepulcro. Y también, en esta hora que transcurre cruenta, ¿quién será capaz de decir a cuantos viudas de Naím, a cuantas madres, aunque no les resucite a su hijo muerto, el benigno Redentor les infunde en su corazón el bálsamo de su consoladora palabra: Noli flere: no lloreis?.

Hablábamos, mi mujer y yo, sobre el reciente Sínodo y sobre claridades y ambigüedades y esto y lo otro. Para ilustrar una opinión he tomado un volumen que recientemente me regaló mi suegra titulado "Discursos y radiomensajes de su santidad Pio XII". Lo he abierto medio aleatoriamente y he leído a mi mujer los párrafos de arriba. 

Ella me ha dicho:
- ¡Que bonito, por favor!.¡Yo quiero eso!.
Los párrafos de arriba me traen inmediatamente a la cabeza a mi mujer, y a mi madre y a mis abuelas, y a mi suegra por supuesto. Y así es como me gustaría que fueran las que de mis hijas se casen.

Para ampliar el asunto recomiendo encarecidamente leer la lista de los 7 deseos para el Sínodo de la Familia.


lunes, noviembre 9

Hoy: Nuestra Señora de la Almudena, patrona de Madrid



Mientras este blog siga medio vivo, aquí me tendréis cada 9 de Noviembre para dar la barrila con el tema y recordaros que tal día como hoy, hace 26 años, cayó el muro de Berlín. Esta ciudad tiene en su escudo un oso, como Madrid. En este día del año 1085 y tras numerosas rogativas y procesiones se derrumbó el muro que escondía la imagen de la Virgen. "Coincidencias" de esas, supongo.